¿Qué es el TEL?

Puedes descargar la guía de familias en el siguiente enlace:

MANUAL PARA FAMILIAS CON HIJOS CON T.E.L.

El Trastorno Específico del Lenguaje es un trastorno grave y duradero que afecta a la adquisición del lenguaje desde sus inicios, se prolonga durante la infancia y la adolescencia, pudiendo dejar secuelas significativas en la edad adulta.

Se califica “específico” por que las dificultades de lenguaje no pueden explicarse en términos de un trastorno más general como una discapacidad intelectual, un déficit auditivo o motor o un trastorno generalizado del desarrollo.

Todos los niños no presentan los mismos síntomas porque no afectan siempre de la misma forma ni con la misma intensidad a todos los componentes del lenguaje, como son la comprensión, la pronunciación, el uso de la sintaxis o la capacidad de uso social del lenguaje y de la comunicación.

Además, el trastorno puede afectar niños o niñas que presentan simultáneamente otro tipo de alteración el desarrollo, aunque dicha alteración no pueda explicar la importancia de sus dificultades del lenguaje: esta coincidencia dificulta lógicamente la identificación de los trastornos, específicos en estos casos.

Inicialmente sus síntomas se solapan con los de otras patologías del desarrollo por lo que, en ocasiones, es preciso un tiempo de evolución y de respuesta al tratamiento para confirmar o corregir un diagnóstico inicial.

La identificación del trastorno se basa en el análisis de los síntomas y su relación con el conjunto del desarrollo del niño o niña: debe hacerse por personas especializadas en este tipo de alteraciones.

¿Cuáles son las consecuencias?

La aparente normalidad física, los buenos niveles alcanzados en algunos aspectos del desarrollo, el desconocimiento por parte de la sociedad y la falta de criterios estables hacen que el diagnóstico sea a menudo tardío y equivocado, lo que impide la puesta en marcha de programas de intervención precoz, condición básica para su eficacia.

No poder comunicarse adecuadamente tiene repercusiones lógicas sobre el desarrollo cognitivo, afectivo y social, especialmente en los niños y niñas que presentan a la vez trastornos de la comprensión y de la expresión.

Siendo el lenguaje oral la principal herramienta pedagógica de la escuela, es previsible que un niño o una niña con TEL encuentren muchas dificultades para seguir las clases del colegio, para aprovechar las situaciones normales de aprendizaje y para relacionarse con sus iguales.

¿Que necesitan las familias de niñ@s con TEL?

Necesitan apoyo personal para enfrentarse a las dificultades de sus hijos e hijas y para educarlos adecuadamente a pesar de sus limitaciones.

Las familias necesitan en primer lugar información y orientación: la mayor parte de ellas se encuentran a menudo desorientadas por la extrañeza de los síntomas y la confusión existente entre los criterios propios profesionales.

Necesitan aprender a comunicarse con unos niños y niñas que no responden de la misma manera que los demás y necesitan adquirir destrezas para colaborar con los programas de intervención.

Necesitan apoyo personal para enfrentarse a las dificultades de sus hijos e hijas y para educarlos adecuadamente a pesar de sus limitaciones.

¿Qué necesitan las personas con TEL?

Necesitan servicios e instrumentos que permitan una detección más precoz y una identificación más segura.

Necesitan un conjunto de medidas educativas (adaptación de la escolaridad a sus limitaciones en el manejo del lenguaje y en la comunicación en general) que reconozcan su existencia con alumnos con necesidades educativas especiales.

Necesitan medidas terapéuticas: un programa logopédico intensivo, precoz y de larga duración, a veces apoyado por otras intervenciones dirigidas a aspectos asociados (motricidad, conducta, atención…)

Para más información:

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